miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mar de ilusiones.

Vuelvo a escribir. Es la una y cinco de la mañana. Llueve intensamente. Las gotas golpean las chapas, las cuales resuenan al compás del agua que cae. Se escuchan los estruendos de los truenos y los resplandores de los relámpagos iluminan intermitentemente las ventanas. Estoy solo en el comedor, en medio de la oscuridad. Lo único que brilla es la pequeña pantalla de la laptop. Soledad total. Momento de encuentro personal con mi alma. Estoy completamente desnudo ante mi ser. Los días pasados han sido de intensa melancolía y cargados de reflexiones, los cuales han sido relajados en el momento de entrar al querido y majestuoso Mar Argentino, dueño de tantos recuerdos mágicos.
La vida es, de cierta manera, solitaria y compleja en los momentos de dificultades. Si bien tenemos gente que nos rodea y nos alienta, no nos alcanza todo aquello que nos dicen para darnos ánimo. Creemos que nuestro sufrimiento es desgarrador y nos cuesta entender porque. Nos paralizamos por algunos instantes, pero después  entendemos que la vida sigue y que las cosas suceden por algo. No sabemos bien porque, pero le tratamos de dar sentido a eso, para poder aprender y capitalizar esas situaciones. Nos agarran llantos de profunda tristeza, dudas terrenales sobre nuestra existencia y replanteos interesantes para analizar a fondo. Quisieramos tener la bola de cristal para saber como sigue nuestra historia, hasta que nos damos cuenta que es mejor fluir lentamente y dejar que cada cosa vaya decantando minuciosamente. Y así, sin darnos cuenta, esa lluvia en la oscuridad de la noche, llena de ruidos chisporroteantes, se va transformando en nuevas ilusiones plenas de luz y esperanza, en el amanecer silencioso del nuevo día, sabiendo que lo que viene va a ser para mejor y para que nuestro ser brille con más fuerza. El mar de nuestra alma está lleno de ilusiones nuevas por vivir.
                                                                                                    Pura vida y aloha para todos.

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