miércoles, 26 de junio de 2013

MI EXPERIENCIA EN LA VIDA





Una reflexión simple y sincera, llena de agradecimiento y perdón, en una breve y auténtica síntesis de mi vida.


Hoy, 26 de junio, hace un año la vida me daba una nueva oportunidad. Me puse en el límite más grande. Sensaciones de todo tipo invaden mi mente y alma. Mi corazón está desbordado de sentimientos. Estoy
feliz y lloro.  La luna brilla alta ya, menguando, pero llena de luz blanca. Se termina un semestre en el cual tuve varios altibajos anímicos, y también muy lindos momentos. El año pasado fue, sin dudas, el año más difícil que tuve que transitar. Lleno de tristezas, un accidente muy grave y momentos enormes de dudas y contradicciones. Pero tengo la certeza de que nada fue en vano. Siento, a pesar de que aun no logre plasmarlo del todo, que el aprendizaje y las vivencias que tuve me hicieron más fuerte. Pero por sobre todo, he aprendido a amar, valorar y perdonar.
Estos últimos años, desde el primer accidente de 2007 (en el cual también tuve la suerte de no sufrir consecuencias drásticas), la vida me ha puesto en un sinfín de vueltas de todo tipo, y experiencias que me han hecho crecer como persona. He vivido con altibajos constantes, tratando de lograr encontrar ese camino o esa vocación en mi vida. El dolor que uno lleva por dentro, el cual muchas personas deben sentir cuando hacen ese silencio que los conecta con su verdadera esencia y sentimientos, son, por debilidades propias o del mundo acelerado en el que vivimos, una procesión, a la cual muchas veces se hace difícil de encauzar y encontrarle las respuestas adecuadas.
El regalo de tener una gran profundidad y las ganas de vivir la vida con coherencia y transparencia, siendo bueno y dando lo mejor desinteresadamente, se han chocado frecuentemente con las tensiones del entorno social y  lo que dicha clase teóricamente pretende que fuésemos; pretensiones impuestas por un mundo al que solo le importa que seamos máquinas productivas exitosas, y cuyo éxito se basa solamente en cosas materiales o reconocimientos que alimentan solamente el ego personal,  por sobre los del bien común, que son los que verdaderamente nos hacen más humanos y mejores personas. Y que se entienda bien claro: No hablo del comunismo barato y tergiversado, sino de solidaridad y servicio por aquellos que sufren soledad, pobreza, discapacidad u otro tipo de privaciones. Leyendo un libro actualmente, leí esta frase que me llegó profundamente, la cual fue hecha por un observador en una catástrofe natural en el 2005. “Cuando lo piensas, si tu meta principal es ser feliz, vas a ser infeliz; pero si tu meta principal es amar, vas a ser feliz.”

 ¿Qué significa esta frase?
El amor bien entendido (y no me refiero al amor platónico y romántico en el que todos se detienen, sino al verdadero y desinteresado), es salirse de uno mismo, concibiendo que en la medida que tengo gestos reales y que salen de nuestra compasión (empatía con los demás), quienes los reciben se sienten realmente conmovidos y tocados por algo  alegre, sincero, profundo y positivo, que a su vez contagia felicidad derramada en nuevas personas. Un beso con calidez y ternura, un abrazo cálido y fraternal,  una palabra de aliento con sencillez y sinceridad, tanto para aquellos que conozco, como también para aquellos que a veces la vida me pone delante. Y uno, a su vez, se siente pleno, desbordante de felicidad, la cual muchas veces hace llorar de emoción al ver a ese semejante con una sonrisa enorme. El llorar sana el alma y demuestra autenticidad, valor y humildad. No degrada, sino que más bien enaltece el corazón. La gente que señala que dicha expresión es muestra de debilidad, tiene una triste dureza en el alma y la sangre. El mundo es mejor solamente con estos gestos.
Conclusión: El Amor hacia los demás lleva a la verdadera felicidad. Si intentamos ser felices pensando solo en nosotros mismos y  no en un contexto grupal de quienes nos rodean, no podemos ser realmente plenos al no verlos a ellos contentos. El Amor (siempre hacia los demás) es la base sincera de la auto realización personal, que es lo que da Genuina y Plena Felicidad, y ésta no es una meta, sino que se da a cada instante, siempre que somos auténticos y entregamos Amor desinteresado.
En este último tiempo me he confundido y he hecho sufrir a mi familia, amigos y mucha gente conocida que me respeta y me quiere, por buscar esa felicidad sin presencia del amor  hacia los demás, y por no hacer esa pausa o ese silencio profundo y tan necesario que la vida nos pide, de tanto en tanto, para encontrarnos con lo más íntimo de nuestro ser, con esos sufrimientos que debemos enfrentar para poder dar vuelta la página y  seguir adelante llenos de Amor.
Les pido sincera y profundamente perdón a todas aquellas personas a la que les fallé en algo (familia, amigos, amigas o inclusive alguna mujer con la que haya salido). He cometido muchos errores; lejos estoy de ser perfecto y no me va a alcanzar la vida para serlo. Me he dejado estar, me he abandonado, y no he puesto la garra y la tenacidad que todo ser humano tiene dentro para enfrentarse a una adversidad. No puedo culpar ni a mis padres, ni a nadie por esa falta de valentía y de vergüenza. Uno es quien, en definitiva, tiene que tomar las riendas de su existencia y enfrentar esa prueba. No puedo ni quiero vivir lamentándome por tal o cual sufrimiento, porque eso es huir y escaparse. Lo he hecho durante mucho tiempo, pero es hora ya de sacarme la careta junto con mis barreras e inseguridades. Me cuesta y estoy luchando para lograrlo.
Tengo 35 años, cerca de cumplir los 36. He hecho en mi vida, de cierta manera, lo que he querido, pero muchas veces sin escuchar profundamente lo que mi corazón y alma me pedían, que creo, es donde está el verdadero sentido de la autorrealización. Lo que me deja tranquilo dentro de este  sinuoso derrotero, es el saber que fui fiel a mi esencia como persona y auténtico con mis sentimientos. Estoy sin trabajo momentáneamente, viviendo aún en lo de mis padres, buscando mi destino, con cierto abatimiento por mi situación, aunque tratando de reaccionar y reencontrarme con lo vocación más profunda de mi ser y ese sentido tan lindo que sé que mi vida tiene. Tengo a mi familia y a mi gente, pero internamente me siento muy solo y necesito afecto. Me gustaría tener un abrazo cálido, besos y caricias de una mujer que realmente me valore por lo que soy como persona, pero evidentemente por errores o inseguridades personales, es algo que he tenido muy poco verdaderamente en mi vida. Lloro escribiéndolo, pero es real y me siento liberado al hacerlo. Creo que todos necesitamos de estas cosas, porque el Verdadero cariño levanta el ánimo y lo fortalece.
Pero lo más importante hoy, a pesar de todo, es que siento que mi vida vale la pena y todo lo que he vivido no ha sido en vano. Conocí cantidad enorme de personas que me hicieron felices con solo compartir momentos; lloré con mi familia y mucha gente que pasó por mi vida sin tener mucha relación; compartí momentos felices y espectaculares. Viví, de cierta manera, siendo auténtico conmigo mismo, y me equivoqué, últimamente también, por estar confundido. Pero he amado y querido desinteresada y entrañablemente a todos aquellos que pasaron por mi vida, me hayan hecho bien o mal. Estoy orgulloso de ser quien soy y AGRADECIDO de que todos ustedes hayan podido compartir, aunque sea, un segundo de sus vidas conmigo. Gracias por el cariño y el afecto siempre hacia este sencillo ser humano que creo ser. El afecto que me dieron todo el año pasado después de ese duro momento, es de los regalos más importantes que me ha dado la vida. Soy feliz y mejor persona por eso, sépanlo.
Quiero, en este anteúltimo párrafo, dar mi agradecimiento  general a toda la gente, lo más en detalle y en conjunto posible por única vez en mi vida. Léanlo por favor.
Gracias a Peter, Flor, Mecha, Chato, Papu, Malu, Guillo, Moth, Chu y Rochi querida. Los AMO CON TODA MI ALMA. Gracias a mis cuñados y mis tiernos sobrinos Bauti, Tini y Benja. Gracias a toda mi querida familia (Tíos, Primos y sobrinos) por acompañarme, bancarme y darme sostén durante mi arduo paso por esta vida; Gracias  a mis amigos (Queridos Fran y toda la gente del Dynamo) y amigas por estar ahí siempre en momentos duros y  por acompañar con tantas anécdotas; Gracias a todas las familias amigas de mis padres y sus hijos por compartir tanta amistad; Gracias a las hermanas Esclavas (Vero, Camila, Nacha, Ceci, Elida, Elena, Josefa, etc) por hacerme mejor persona; Gracias a los curas Ramíro, Diego, Jose, Eduardo y tantos otros por escucharme y animarme a darle sentido a mi vida; Gracias a TODA (amigos, conocidos, etc.) la gente de Miramar y, en especial, a mi familia adoptiva (María, Negrita, Basi y Achu) y a la familia Kittlein (Oso, Elena, Lu, Fede y Guille) por hacerme sentir uno más en ese lugar tan especial en mi existencia; Gracias a toda la humilde y rica gente de Santa Lucía en Corrientes, Verónica en Buenos Aires, y Barrionuevo en Merlo, por darme tanto, tanto cariño desinteresado y hacerme entender que la vida es simple y sencilla y darme; Gracias a los grupos misioneros y aquellas humildes personas con las que compartí momentos muy especiales y emocionantes; Gracias a la Casa de la Bondad y su enfermeras Lidia y Esperanza por enseñarme el cariño y cuidado humano hacia las queridas personas en sus últimos momentos de vida; Gracias a la gente de los Hospitales Municipal (Miramar), Privado de la Comunidad (Mar del Plata), Fernández y Británico por su dedicación y cuidado en mis momentos delicados; Gracias a todas aquellas mujeres que  compartieron momentos de su vida a mi lado; Gracias a toda la gente de Soulmax y a todos aquellos chicos y chicas que viajaron y coordiné que me enseñaron y enriquecieron con tantas experiencias; Gracias a la querida gente de Porto Seguro en Bahía, Brasil por su alegría; Gracias a todos aquellos y aquellas que conocí y con quienes me divertí en mis años de estudio en distintas facultades y cursos, sobre todo los últimos en CPEL; Gracias a los amigos y a la gente del club Cuba, sobre todo a aquellos que trabajan y enseñan (mi amigo Ale y su querida familia) o enseñaron (Alberto, Marcelo, Miguel, etc)  en silencio en el club y me han nutrido tanto durante mi vida; Gracias a  toda la gente con la que trabajé  y a la gente que conocí trabajando en la noche que me bancaron e hicieron reír; Gracias a la querida gente de Uruguay por darme tanto cariño (los extraño mucho); Gracias a toda la querida gente de A Coruña (Mónica, Javi y Cande) y Portugal (Turko y Gaby, Ricardo Ribeiro y familia, Silvano, Bruno, Tiago, Ruben, Ricardo Pinto, Joao y tanto mas) por la ternura y la energía positiva que me dieron; Gracias a la gente de mi barrio por cada día; Gracias a todos los que pasaron por mi camino y me brindaron fuerza y contención; Gracias al mar, por llenar mi vida con su profunda inmensidad repleta de vida y esa energía mágica de las queridas olas, con esos amaneceres de sol increíbles y noches de luna naranja y blanca simplemente espectaculares e imponentes; GRACIAS a todas aquellas personas que con sus “capacidades limitadas” me conmovieron y me hicieron ver que el único límite está en la cabeza y la mente de cada uno; y por último, Gracias a vos Cualo, a Ruso, Clara, Topo, Tuno, Willy, Hernán, Quico, Susana, Fede Fontecha, Andrés Inchauspe, Anita Korbs y tantos otros que ya no están acá físicamente, pero que llevo en mi corazón y marcaron mi vida para siempre.
Dios me dio esta increíble vida, y todo lo que soy y lo que tengo. Les pido, por favor, que me sigan acompañando y me apoyen, aunque sea en silencio. Haré lo mismo de mi parte. Estoy en un proceso de maduración muy grande, y sé que estoy cerca de lograr ese equilibrio definitivo que está adentro mío, para poder seguir dando más y más de lo que me queda, devolviendo a mi familia y a todos quienes me conocen ese pedacito de cielo, amor y paz que tengo en mi corazón. Que Dios y la Virgen los cuiden y bendigan siempre a todos ustedes y Pura Vida Siempre.

                 Los quiero mucho de corazón


                                                                                         Fede María Petersen

martes, 17 de enero de 2012

El amor en armonía transforma cualquier lugar en paz y serenidad

Son las once de la noche del martes 17 de enero de 2012. Estoy sentado en la galería de una casa en Santa Bárbara, frente a  una laguna, cuyas aguas se mueven jugueteando y generando pequeñas olitas . El viento sopla aliviando la humedad que hay en el aire, y su sonido resuena con distinta intensidad a cada instante. Las estrellas brillan y se funden con los sonidos de los bichos de la noche. Hay una paz que flota en el aire, creando un espacio especial para inspirarse y escribir. Que lindo es sentir a la naturaleza expresarse vivamente  y poder regocijarnos en su cálida sinfonía, la cual llena todos nuestros sentidos y los potencia. Ella está en todos lados, y solo basta con abrir nuestra mente y corazón para que podamos encontrarla en armonía en cualquier parte, y no pensar que es el entorno natural o físico el que nos va a dar esa paz  y serenidad como erróneamente pensamos.

Como amante del mar, hasta hace un año y medio atrás, creía que solo en esos lugares mágicos sería feliz. La realidad me demostró que para ser feliz no es necesario estar en el mar, sino que lo importante es conocerse y quererse a uno mismo, y así lograr ese balance  interno para estar en armonía y serenos con cualquier persona y en cualquier lugar. 

Aprendí también, que muchas veces, estando en ese tipo de lugares agrestes,  llenos de energía y belleza, nos dejamos llevar por esa pasión y clima social festivo que genera el lugar sin medir consecuencias, o nos encandilamos con alguien o algo inconscientemente por la simple razón de querer llevarnos algo de ese lugar mágico que tanto vamos a extrañar o nos encariñamos con el mismo sitio y creemos que ahí tenemos que vivir para ser plenos, sin darnos cuenta que en todos lados algo sacrificamos y la perfección no existe. Y por ello terminamos confundiéndonos con ideas que son difíciles de realizar, o descuidándonos a nosotros mismos, o perdiendo relaciones realmente valiosas, que fueron construidas paso a paso a base de amor puro y verdadero, llenas de entrega y ternura, razones por las cuales la vida tiene sentido. 

Es bueno y sensato poder reflexionar todo lo que tenemos y lo que somos para no tomar decisiones apresuradas, que puedan lastimarnos o herir a otro innecesariamente. Igualmente, las personas que nos aman desde lo profundo del corazón van a estar siempre a nuestro lado, pase lo que pase.

Quiero cerrar contándoles algo fuerte que viví hoy y está estrechamente vinculado con esto, aunque muchos crean que no. A la mañana fui a la Casa de la Bondad (es un pequeño edificio, moderno y sencillo, donde se recibe y atiende gratuitamente a enfermos en estado terminal y prácticamente a punto de morir) para empezar a trabajar como voluntario. Al entrar, pude sentir una paz y una calma que llenaban el alma. Luego de conocer la casa con Ana, la directora, pude ver a Enrique, un señor mayor, en su últimas horas de vida, y estuve en el momento justo en que entraba un nuevo paciente, Luis, con el cual empecé oficialmente mi labor. Junto con las camilleros que lo habían traído, lo colocamos en su cama mientras sus hijos lo acompañaban con mucha entereza. Luego hablé brevemente con uno de ellos y me despedí. 
Lo que experimenté ahí fue intenso. Salí conmovido y con los pies sobre la tierra, valorando absolutamente todo lo que tengo, y dándome cuenta que hasta en donde hay dolor y en un lugar en el que físicamente no haya la belleza natural que a uno le gusta, la entrega desinteresada que hay en el mismo, hace que pardojicamente  sea un sitio lleno de color y esperanza por el amor que se brinda y la paz con la que se van  de este mundo esas personas desamparadas en su enfermedad. Sé que es difícil comprenderlo, pero es real. El amor transforma todo en armonía y logra hacernos personas Mejores y Felices con mayúscula. 

Espero que en cada lugar en el que nos encontremos, podamos ser siempre felices y disfrutarlo sin la necesidad de buscar algo pasajero afuera de nosotros mismos para lograrlo, sino que podamos hacerlo con el corazón abierto y en armonía con nuestros afectos.

Los quiero mucho y pura vida para todos siempre. 

                                                                              Fede Petersen





lunes, 9 de enero de 2012

AMar la naturaleza para aprender y crecer.

Mañana de lunes nueve de enero. Día de intenso calor. Humedad que sofoca. Son las ocho menos diez de la mañana y me estoy bajando del auto de mi primo, luego de haber tenido un viaje de cinco horas y veinte, lleno de condiciones climáticas de todo tipo. Estamos volviendo después de haber tenido un fin de semana a puro sol y olas en Quequén, un lugar tranquilo y con el mar de fondo como escenario.

Que contraste más grande, y cuantas cosas movilizan adentro de uno, el cambiar tan abruptamente de un entorno natural sencillo a una ciudad de cemento llena de bullicio. Creo que a pesar de lo duro que es el shock, es cierto, también, que el estar en un lugar alienado, nos hace disfrutar y valorar luego esos lugares extraordinarios de una manera especial y con una óptica distinta. Seguro que sería ideal vivir en un lugar de esas caracterísitcas, pero seguramente allí sacrificaríamos algo también. O no es así? La vida no es perfecta, y siempre uno sacrifica algo para aprender y crecer.

El mar, ese lugar misterioso y mágico a la vez, donde las preocupaciones, el stress y  el ruido se diluyen, dando paso a ese profundo silencio que nos conecta con nuestra alma y esencia. Que afortunados somo aquellos que podemos disfrutarlo, contemplarlo y sacarle esa energía y paz tan grandes que nos transmite. Si solo pudiésemos aplicar el uno por ciento en cada acto de nuestra vida, nuestras acciones fluirían de una manera mucho más relajada y llenas de armonía.

Y no hay nada más lindo que compartir estas vivencias con una mujer al lado, que las aprecia de la misma manera que uno las siente. Ella, en este momento, está en otro lugar especial, rodeado por el querido mar. Que gratificante es, y que felicidad me da, a pesar de lo mucho que la extraño, el saber que está en conexión con esa masa enorme de agua llena de vitalidad, y que tanto bien nos hace y nos plenifica a ambos como personas.

Mientras la espero a que vuelva y me cuente todos los detalles de su increíble viaje, sigo trabajando en mejorar y crecer como persona, acá en la ciudad, donde aprendo día a día a valorar y querer más esa naturaleza majestuosa y única, que tantas alegrías me ha dado y sigue dando, pero sobre todo, a querer a la familia espectacular que Dios me ha regalado, la cual me ha bancado y apoyado incondicionalmente a lo largo de mi camino por este mundo.

A disfrutar cada momento, y a entender también, que después de cada esfuerzo viene esa recompensa única que es la satisfacción de haber dejado todo, la cual nos llevará a estar en balance con nosotros mismos en el lugar que sea. Que sepamos transmitir desde la paz de nuestro corazón, mucho equilibrio y amor a quienes nos rodean.

Pura vida siempre para todos.

viernes, 6 de enero de 2012

Iluminando un nuevo año.

Terminó el 2011. Se fue un año cargado de experiencias positivas, y de momentos dolorosos también. Fue un tiempo de mucho crecimiento y sacrificio personal, en el cual fui pasando por diversas circunstancias. Uno va creciendo y adoleciendo en mucha cosas. Varias se dan razonablemente en los plazos adecuados, y muchas otras llevan un tiempo más prolongado para decantar. Muchas veces, nuestro pasado y esa historia personal, llena de particularidades que uno solo sabe, nos juegan en la mente malas pasadas. Lo importante es saber que en nuestra vida, muchas veces necesitamos ayuda - y que alguien nos oriente para enfocarnos en lo que nos hace bien-, pero más que nada, que somos únicamente nosotros los que determinamos como encauzarla para salir definitivamente adelante.  Los seres humanos somos expertos en autoboicotearnos. Es más fácil ver siempre lo malo, que todas las cosas buenas que tenemos. Es una conducta cómoda y simple para escondernos de nuestra realidad,¡ y cuanto mal nos hace!. Las culpas son los pretextos o barreras que tienen los mediocres para no enfrentarse con el derecho  que tienen de llevarse el mundo por delante. Pero en algún determinado momento, el click para cambiar la perilla al comando acción surge en quien busca superarse.El hambre por auto-realizarnos, tarde o temprano, nos da esa cuota de fuerza y  energía para salir a comernos la cancha con toda la polenta. Entrar en acción nos va dando el empuje y la motivación necesaria para generar nuevos desafíos y nuevas metas de superación. Debo admitir que he tenido este tipo de actitudes a lo largo de mi vida muchas veces, pero con el paso del tiempo he ido saliendo de ese letargo auto-destructivo que uno a veces tiene. Igualmente, no hay que bajar la guardia, ya que la lucha es diaria y nunca se termina.
El 2012 recién arranca. Cada año que comienza viene con una energía especial y nos brinda la posibilidad de emprender nuevos objetivos con aire renovado. Depende de cuan enfocado estemos y la actitud que tengamos, para que todo aquello que venga sea para mejor y lleno de luminosidad. Si nosotros no le ponemos brillo y color a la vida, el universo pierde una fuente invaluable de luz. 
Faro Pigeon Point, San Francisco, California.
Que en este nuevo año que estamos empezando, podamos ser pequeños faros que iluminemos en 360 º por donde caminemos.

    Feliz año y Pura Vida para todos en este 2012.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Navidad, tiempo de amor, paz y felicidad.

Nacimiento. Nuevo ciclo de vida y tiempo de movimiento espiritual. Fecha llena de sentimientos encontrados, en las cuales uno se llena de recuerdos y se sensibiliza profundamente. Es un momento, en el cual hasta la persona más aturdida por la rutina, se toma esa pausa para bajar las pulsaciones y abrir su corazón. Que fiesta mágica  y cuantas emociones. Momento para curar heridas y superar diferencias con quienes estamos distanciados. Época para reafirmar al amor como el motor de toda nuestra vida. Algunos más, otros menos, pero a todos nos toca re descubrir que nuestro camino se construye en base a nuestra familia y a los vínculos cotidianos que vamos cimentando día a día. Solo basta mirar a nuestro alrededor, para darnos cuenta la cantidad de seres humanos, a los que, con nuestra simple mirada y sencillo saludo, podemos llenarlos de alegría con esos simple gestos hechos con ternura y desinteresadamente. Cuanto mejor sería el mundo si solo nos dedicásemos a  tirar buena onda y mostrar sonrisas, en lugar de andar poniéndonos de mal humor y descargando nuestras miserias personales erróneamente en quienes ocasionalmente nos encontramos cuando nos levantamos con el pie izquierdo. Uno se nutre cuando escucha y contempla al otro como a un semejante. Quienes hayan hecho alguna vez un acto caritativo o solidario, saben que la expresión de esa cara que recibe el beneficio, dice absolutamente todo y colma el espíritu de gracias. Las palabras quedan de lado. Sentimos que el corazón se desborda de plenitud.
Por eso creo, que en esta Navidad 2011, debemos proponernos al menos un simple objetivo: Tratar de poner día a día, ese granito de arena que es nuestra sonrisa diaria, para que quienes la reciban o puedan contemplarla, se contagien y puedan propagar la energía positiva por todos lados. Es algo simple, que no cuesta nada, y nos va a ir transformando en mejores seres humanos.

Que tengan una muy Feliz Navidad junto a sus seres más queridos y disfruten cada momento. Mucha paz y pura vida siempre para todos.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Almar a primera vista

Almar a primera vista                                                                 

Al verte por vez primera
me cautivaste con tu encanto
y mi cuerpo entero
se estremeció en un instante.

Con cada metida al alba
fui llenando mi corazón
de celeste y naranja,
y fundiendo emociones
con el azul de tu calma.

Tus delicadas pendientes,
muchas veces serenas
fueron pintando mi mente
y llenando de sal mis venas,

Y en las bravías sudestadas,
en esas metidas salvajes,
me fui transformando,
poco a poco y con traje,
en un jinete aguerrido
para domar el oleaje.

Al crecer me diste abrigo,
y me enseñaste a quererte,
ya que fuiste cobijo
en mis días más tristes.

Me ponía muy arisco
cuando no venían las olas,
pero al moverme del pico
aparecían raudas y solas.

Aprendí la paciencia,
y a disfrutar el momento
sabiendo que la onda
llega siempre a buen puerto.

El agua de tu cuerpo
que transita pura y viva,
me enseñó en silencio,
a energizarme en armonía
con su sabio movimiento.

Grandes recuerdos tengo
y grata enseñanza dejaste,
y un espíritu aventurero
en mi personalidad forjaste.

Gracias por iluminar mi camino
mar del alma querido,
porque al haberte conocido
le diste a mi vida sentido.

                                 Pura vida y aloha para todos.
                                     El surfero del amanacer.

Mar de ilusiones.

Vuelvo a escribir. Es la una y cinco de la mañana. Llueve intensamente. Las gotas golpean las chapas, las cuales resuenan al compás del agua que cae. Se escuchan los estruendos de los truenos y los resplandores de los relámpagos iluminan intermitentemente las ventanas. Estoy solo en el comedor, en medio de la oscuridad. Lo único que brilla es la pequeña pantalla de la laptop. Soledad total. Momento de encuentro personal con mi alma. Estoy completamente desnudo ante mi ser. Los días pasados han sido de intensa melancolía y cargados de reflexiones, los cuales han sido relajados en el momento de entrar al querido y majestuoso Mar Argentino, dueño de tantos recuerdos mágicos.
La vida es, de cierta manera, solitaria y compleja en los momentos de dificultades. Si bien tenemos gente que nos rodea y nos alienta, no nos alcanza todo aquello que nos dicen para darnos ánimo. Creemos que nuestro sufrimiento es desgarrador y nos cuesta entender porque. Nos paralizamos por algunos instantes, pero después  entendemos que la vida sigue y que las cosas suceden por algo. No sabemos bien porque, pero le tratamos de dar sentido a eso, para poder aprender y capitalizar esas situaciones. Nos agarran llantos de profunda tristeza, dudas terrenales sobre nuestra existencia y replanteos interesantes para analizar a fondo. Quisieramos tener la bola de cristal para saber como sigue nuestra historia, hasta que nos damos cuenta que es mejor fluir lentamente y dejar que cada cosa vaya decantando minuciosamente. Y así, sin darnos cuenta, esa lluvia en la oscuridad de la noche, llena de ruidos chisporroteantes, se va transformando en nuevas ilusiones plenas de luz y esperanza, en el amanecer silencioso del nuevo día, sabiendo que lo que viene va a ser para mejor y para que nuestro ser brille con más fuerza. El mar de nuestra alma está lleno de ilusiones nuevas por vivir.
                                                                                                    Pura vida y aloha para todos.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La fragilidad humana.

Un silencio vale más que mil palabras dice el dicho. Nada más cierto que eso. Hay momentos en los que las palabras sobran, situaciones en las que uno quisiera que la tierra se lo tragase. Esconder la cabeza como el avestruz bajo ella. Pero es imposible hacerlo. La realidad hay que enfrentarla día a día, tratando que esos desafíos o pruebas que se nos presentan, se transformen en oportunidades de crecimiento personal, en las cuales podamos re-descubrir nuestra verdadera esencia y la madera de la cual estamos hechos. Que difícil, no?  
Que misterioso es todo. Un día estas, al siguiente no. Te lloran un tiempo, y luego lentamente todos siguen con su derrotero diario. Y el mundo sigue sin inmutarse siquiera por ese ser que ya no está físicamente. Adonde vamos a parar es la pregunta que nos hacemos todos. El miedo a la desconocido asusta. Esa sensación de que uno se va a dormir y no va despertarse más causa escalofríos. Para los creyentes sera la reencarnación o la vida eterna de la felicidad allá en el cielo. Para otros, un viaje a una nueva dimensión, y así sucesivas teorías. Es para reflexionar, porque a todos nos llega tarde o temprano el momento. Entonces que hacemos con nuestra fragilidad humana? ...... Continuará mañana....
                                                                     Buenas noches y Pura vida para todos.